V. J. + V. M.

«las Presentacionistas están llamadas a realizar su apostolado en cualquier lugar del mundo que haya una Parroquia erigida o pueda erigirse, sin límites de tiempo o espacio incluso en países de misión ».

(Padre Alejandro María)

Según el espíritu y deseo de nuestro fundador P. Alejandro Ma. Moreno que consta en el capítulo III al final del apartado B dice: “las Presentacionistas están llamadas a realizar su apostolado en cualquier lugar del mundo que haya una Parroquia erigida o pueda erigirse, sin límites de tiempo o espacio incluso en países de misión”.

Deseando vivir y cumplir el espíritu y deseo del P. Alejandro en la mente de la Superiora General, Madre María Alemany. En el verano de mil novecientos setenta y cuatro hallándose reunidas las hermanas de la Institución con el fin de realizar los ejercicios espirituales y tratar asuntos del Instituto, la M. María expuso a la asamblea la idea de ir por tierras americanas para hacer nuevas fundaciones, la cual fue aprobada.

Se inician los preparativos para la realización de tal idea. El veinticinco de febrero de mil novecientos setenta y cinco M. María y alguna hermana van a Murcia a Villa Pilar para enterarse de como estaba la situación; visitaron a los sacerdotes encargados de las misiones, quienes les brindaron la información necesaria. Luego se dirigen a Hellín, pueblo de la provincia de Albacete, a visitar a las Hermanas Misioneras de la Caridad para seguir orientándose, pues ellas tienen casas por Centroamérica.

Una vez recibida toda clase de informes dejan madurar la idea por un tiempo. Durante este periodo se enteró de que se quiere ir por América el P. Luis Villegas, sacerdote español oriundo de Albacete, que trabaja en Costa Rica, estaría de vacaciones en ese momento.

El P. Villegas visita a la M. María, ella le comenta la idea de nuevas fundaciones en América, él le sugiere Costa Rica, esto no era de la aprobación de la Madre, pues ella quería específicamente Nicaragua por la necesidad tanto material como religiosa de esa nación, pero él le insiste vaya primero Costa Rica y después a Nicaragua para que observara la situación de ambas naciones y luego decidiera cual les convenía.

El cinco de mayo del mismo año viajan nuevamente a Hellín para hablar con la superiora de las Hnas. Misioneras de la Caridad, quien le ofrece casa en Nicaragua para que se hospedaran durante su estancia en ese país.

El diecisiete de enero de mil novecientos setenta y seis emprendieron el viaje para hacer la gira por América, salen en el tren rápido de Albacete con destino a Madrid M. María, M. Rosa y Hna. Casilda, secretaria general, a las doce horas con cuarenta minutos de la madrugada salió el vuelo con destino a Costa Rica. al llegar tomaron un taxi que les llevara hasta Atenas, Parroquia de la diócesis de Alajuela, lugar donde trabajaba el P. Villegas, las recibe y ofrece la casa cural donde se hospedaron. Desde allí observaban la situación de Costa Rica.

Visitaron al Sr. Obispo de la diócesis de Alajuela Monseñor Enrique Bolaños que les dio una buena acogida se mostró interesado en que trabajasen en su diócesis y ofrece a las hermanas lugares donde trabajar, entre ellos: Río Frío, San Josesito y San Antonio de Belén, les sugiere los conozcan un poco cosa que sería difícil pues contaban con poco tiempo pero, van a casa de las hermanas Misioneras de la Caridad que les habían invitado a comer para salir de ahí hacia Río Frío, un señor les acompañaba y hacía de guía recorrieron la región en especial la zona bananera, no fue detallista la visita al lugar sino de ubicación, lo mismo en Belén y San Josesito. Habiendo recorrido estos lugares dijeron al señor Obispo que lo pensarían y después de estudiarlo le darían contestación. Su estadía en Costa Rica fue de tres días.

Concluida su visita en Costa Rica las hermanas partieron para Nicaragua, el vuelo tuvo un retraso de tres horas, en el aeropuerto de Managua las Hnas. Misioneras de la Caridad les estaban esperando para llevarles a la casa de formación en Matagalpa.

Las hermanas querían pasar inadvertidas ya que su permanencia en este país era para conocer las condiciones y ambiente de la región, por ello no querían se les presentara la oportunidad de adquirir compromiso alguno, por tal motivo advirtieron a las Hnas. Misioneras no comunicaran a nadie que irían. En su estancia les visitó el P. Miguel Guardián de los P.P. Franciscanos y por la tarde marcharon en su compañía para Matagalpa a ver la obra, el P. Miguel se mostraba interesado en que las hermanas trabajaran en su Parroquia regresan a Managua por la noche, el jueves reciben la visita del señor Obispo de Juigalpa les invita a conocer su diócesis, las hermanas aceptan, salen hacia esa tierra por la tarde se hospedaron en casa del señor Obispo, recorrieron los Chontales y otras zonas regresan a Matagalpa el viernes, el sábado van a León en cada uno de los lugares son bien acogidas y se interesan por la labor de las Presentacionistas. El primero de febrero vuelan de regreso a España.

Después de madurar todo lo visto y  analizando las opciones es así como decidieron fundar en Costa Rica se pusieron en contacto con monseñor Bolaños para darle la contestación prometida y fijar fecha en que las hermanas dieran inicio a sus labores en su diócesis. El señor Obispo les ofreció la Parroquia de San Antonio de Belén, para que habitaran una casa, propiedad de la Parroquia, la cual estaba en malas condiciones, el párroco P. Blas Herrera trabajaría en  la reparación de la casa para que estuviera habitable a la llegada de las hermanas según les informó Monseñor. Habiendo quedado de acuerdo ambas partes las hermanas iniciaron los preparativos y se llegó el día, el veinticuatro de noviembre de mil novecientos setenta y seis, salieron para la fundación de Costa Rica cuatro hermanas, M. María Alemany, Hna: Ana Ma. Pérez, Hna. Adoración Sáez y Hna. Ester Cano, el vuelo Madrid – San José hizo escala técnica en la Habana (Cuba) el avión se retrasó mucho tal demora preocupó a Monseñor Bolaños que se comunicó vía telefónica con el secretario del Nuncio Apostólico de la Habana para informarse de lo que sucedía.

En Costa Rica esperaban a las hermanas en el aeropuerto el Sr. Obispo, P. Villegas, algunas religiosas de diferentes congregaciones y señoras de la Parroquia donde trabajarían, después del recibimiento se trasladaron a la casa donde residirían. Les acompañó P. Villegas a petición del Sr. Obispo. Al llegar a la casa recibieron una sorpresa la reparación no se llevó a cabo, tan es así que al entrar las hermanas y ver el estado en que se encontraba la casa quedaron aterrorizadas, agujeros por todas partes ante esta situación unas señoras querían remediar o ayudar en lo posible, propusieron a M. María que hospedarían a las hermanas en sus hogares hasta que se acondicionara la casa pero la Madre rechazó la proposición diciendo “donde va una vamos todas” entonces les ofrecieron la casa cural de la Ribera (distrito de San Antonio) para que se hospedaran y allí se fueron, mientras tanto comenzaron a reparar la casa de San Antonio pero como tardaba bastante decidieron habitarla sin que reuniera las condiciones, ellas se ayudaron en algo clavando tablas donde había agujeros para estar un poco más seguras y poco a poco se fueron acomodando.

El Sr. Obispo las nombró ministros extraordinarios de la comunión. Desarrollan apostolado en catequesis, Sacristía y poco a poco van tomando servicios según la necesidad de la parroquia y los vecinos de San Antonio de Belén y sus distintas comunidades.  M. María se volvió a España el día cuatro de julio de mil novecientos setenta y ocho dejando establecida la comunidad en San Antonio. Se integró a esta comunidad Hna. Modesta Camacho el doce de noviembre del mismo año como superiora y maestra de novicias servicio que ejerció por espacio de tres años.

Una vez establecida la comunidad cabe hacer realidad esta frase “florece donde Dios te ha plantado” ésta se hará realidad con la gracia del Señor quien llamó a cumplir esta misión. Gracia que imploramos a Jesús y María como se recita en la última de los preces “Para que en el jardín de la Santa Iglesia florezca la familia Presentacionista:  llamad a muchas a nuestro Instituto”, efectivamente la Gracia de Dios está operante en el corazón de estas jóvenes, llamándoles a una entrega generosa de sus vidas a través de la vida religiosa es así como el once de mayo de mil novecientos setenta y ocho ingresa como postulante Eraidda Rodríguez Arroyo.